sábado, 7 de abril de 2012

La Cita

Amanece en Buenos Aires, una mañana fría pero con aires esperanzadores de que pronto cambiará la situación. Don Raúl es despertado por la alarma, no detiene el sonido un tanto insoportable del mismo, espera que se detenga, cualquier sonido era música para él por más irritante que soy, si, porque hoy era el día. Mientras tanto se pone a pensar en lo que hará: tengo que poner la pava para desayunar bien, tengo que ir a la esquina a comprar el diario a Don Andrés, después me tomo unos ricos mates con tostadas, me baño, y tengo que ir a mi "Cita", lo dice como si se escribiera en mayúscula porque es muy importante,la persona me espera con ansias en esa plaza, voy a llegar a horario, pero por las dudas llegaré quince minutos más temprano, total más vale prevenir que lamentar. Deja de pensar, se da cuenta de que la alarma dejó de sonar, extiende su brazo por toda la cama, si, pasa por donde dormía ella porque el despertador siempre estaba de su lado.

Se levanta con un poco de dificultad, sus años le pesan, ya no es el joven que trabajaba en los molinos, no tendrá esos años pero tiene ese espíritu que algunas veces le juega alguna mala pasada. Se viste de manera informal, prende la radio y escucha las noticias: "Once muertos en un tornado en las costas de Miami, roban y golpean a una mujer que acababa de cobrar su sueldo" .Desenchufa la radio en seco, no quiere nubes en un día ya soleado. Se acerca a la cocina, toma su pastilla para el corazón una hora tarde ¿Qué hubiera dicho ella? Aguantaría todos los regaños con tal de cebarle unos mates. Pone la pava en mínimo y encara para el kiosco de diarios, sin antes revisar y esconder la calvicie, porque pendex se puede sentir...y con esta edad aparentar un poco.

Regresa a casa,abre la puerta de manera un tanto sigilosa,entra y ve la pava como un árbitro en Independiente vs Racing,se había olvidado del agua,se quedó colgado charlando.Mira la hora,son las 8:11am,ve que se hace tarde,desecha la opción de tomar mate amargo como a el le gusta,y finalmente se decide por un té verde,mientras el té nada sobre la taza,el abre la heladera y saca la mermelada light de durazno,agarra el pan de salvado,lo corta de forma diagonal y unta dos veces con exceso la mermelada,agarra la taza de té,se sienta y mientras desayuna hojea el diario,como un chico a su album de figuritas.Termina de desayunar y de leer tranquilo,ve la hora,son las 8:45am,decide bañarse para presentarse "pipí cucú" para la Cita que es a las 9:30am,luego de bañarse se viste muy prolijamente.zapatillas,un cinturón marrón que combina con sus ojos,por último un jean azul y una camisa a rayas con un botón al aire,porque el día cambió y empezó a hacer calor.Sale de su casa,mira el reloj pulsera y ve que son las 9:18am,empieza a caminar de manera rápida hacia la plaza que queda a cinco cuadras.

Finalmente llega,se sienta en un banco color verde oscuro a descansar,agarra su pañuelo y se suena la nariz,y decide esperar por esta persona,pasan siete minutos,alguien se acerca al banco donde está Raúl,siente que lo llaman con un solo dedo,se da vuelta,la ve,su cara gastada por los años cobra lucidez y consigue una sonrisa,esta chica lo saluda y le dice:gracias por venir abu,me acompañás a la hamaca y me empujás por favor?

Esta historia está basada en mi querido abuelo Raúl,y en la persona que siempre veo todas las mañanas en el colectivo que se sienta en el banco de su casa con sus dos perros a leer el diario.

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