lunes, 9 de julio de 2012

Un amor con olor a panadería

Me levanto de la cama de un salto, como si me estuvieran grabando, actúo como si fuera una película de Gene Kelly y me pongo a bailar. Mientras la música suena en mi cabeza, digo a los cuatro vientos:"Hoy si, hoy le voy a decir que la amo, la voy a invitar a salir y la llevaré al mejor lugar que mi bolsillo pueda aguantar".

Son las 10:18am, es Domingo y los cantos de los pájaros acarician los oídos de todos, bailo hasta el baño me miro al espejo, me cacheteo la cara para salir del sueño que es real. Me mojo el pelo, cachetada, me lavo los dientes, cachetada, orino, pellizco, pellizco. Mientras me lavo la manos me digo "¿Para qué me mojé el pelo si me voy a bañar?" Me río y pongo el agua a andar, aunque el agua esté helada y todavía no se halla calentado, me meto en la ducha y abro la boca como si fuera mouse de chocolate, no siento el frío, el amor ya me abriga bastante.

Termino de ducharme, me seco con una toalla, porque el toallón lo dejé arriba de la cama, típico de mi. Me seco cada parte y revuelvo mi pelo con violencia, me miro al espejo empañado y empiezo a escribir "Hoy" en todas partes. Me visto de forma impecable para la ocasión, un jean que estreno, color azul, unas medias con rayas verticales de color negro y verde, unas zapatillas color verde oscuro, por último una remera verde clara del "Increíble Hulk", no me gusta mucho, pero el otro día la vi con una remera de un superhéroe y me compré esta.

Desayuno un té de vainilla con tostadas impregnadas de mermelada sabor naranja, por lo general soy de comprarme un paquete dulce de galletitas y listo, pero hoy es un día distinto. Desayuno vorazmente y con nervios, las tostadas las termino de a dos bocados, la mermelada se transforma en bigote falso, el té se enfría y lo tomo de a grandes sorbos. Termino de desayunar, limpio todo y vuelvo a lavarme los dientes y me tomo medio frasco de enjuague bocal, y de paso me como catorce mentitas sabor eucalipto, estoy listo, me doy tres cachetadas, si,estoy listo. Agarro la llave y salgo de mi hogar mientras digo: "Es hoy, hoy, hoy..."

Salgo de mi casa y mis piernas se transforman en dos columnas de hierro, ni las puedo mover, empiezo a transpirar, mi agitación es agitada, inundo el aire de mi abusado olor a menta y eucalipto. Pienso "vamos que se puede, hoy es el día". Trato de mover mis piernas como cuando uno quiere sacarse la arena cuando lo entierran. Camino lento, pero camino, la Panadería queda a media cuadra, cruzando la calle. No trato de pensar en la situación, quiero desconcentrarme y pienso en los distintos tipos de pisos que voy lentamente caminando, empedrado, laja, mosaico, granito y mármol. Cruzo la calle, y llego a la esquina, levanto la mirada y veo la puerta blanca que nos divide, el hoy, el hoy, el hoy, ya estamos a mitad del del hoy, que esa mitad no se transforme en ayer me digo a mi mismo y entro.

Toco la fría manija de la puerta, la abro y la cierro lentamente. El olor a panadería es hermoso, al oír cerrar la puerta, me pongo a pensar: "Tengo que venir con una excusa. Le tengo que comprar algo. No puedo venir así como así". Tanteo el bolsillo trasero, veo y tengo $1,75, ni me alcanza para el boleto del bondi, pero bueno, ya estoy acá, no me puedo echar para atrás. Veo que está atendiendo a una señora de mayor edad, la veo, tan hermosa, con su pelo oscuro, exacto, labios rojos,cejas perfectas, un lunar en la nariz que la acecha, una figura esbelta en mi opinión. Me miro a mi mismo y pienso que soy un mamarracho con la remera de Hulk, que estúpido que soy, hubiera venido mejor vestido. Termina la señora de llevarse la bolsa, estamos nosotros dos solos, me dice:
-Hola, ¿qué precisas? Me encanta tu remera.
Yo tardo cinco segundos para responder porque me quedé tildado cuando me dijo eso sobre mi remera.
-Gracias, me encanta este...superhéroe.
(La cara no me da en esta situación y le digo).
-¿Me das $1,75 de flauta?
Ella me mira y le sobresale una mueca de risa de la comisura de sus labios.
-Dale, parece que anduvimos buscando las monedas debajo del sillón ¿no?
-Jaja, hay que llenar el estómago con algo, aparte no soy de comer mucho pan.
No sé por qué le dije eso, me encanta el pan. Termina de pesarlo, de meter el dinero adentro de la caja, y me dice:
-¿Algo más?
Yo pienso, "sí, que te amo". Se me queda mirando. "Dale tonto, dale, es hoy, hoy, hoy, bueno, le digo (las manos me chorrean de sudor, a la una, las dos y tres).
-No, nada más, muchas gracias por su atención.

Salgo de la Panadería, doy un paso y no se me ocurre un autoinsulto preciso para esta situación. Luego de habérmelo dado, me digo a mi mismo: "Mañana es el día, mañana, mañana, mañana..."

Posdata:musicaliación de Ubika Mente,Ciéntíficos del Palo,Luzparís y Altocamet.

Fin. 

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